Leonardo, anatomista.

¿Qué se puede decir de Leonardo que no se haya dicho ya? Este genio italiano del siglo XVI representa como nadie el hombre renacentista, aquel que poseía todo tipo de conocimientos, ya que, además de pintor, fue también  anatomista, arquitecto, botánico, científico, escritor, escultor, filósofo, ingeniero, inventor, músico, poeta y urbanista.

De sus pinturas destaca la androginia de sus retratos, ya que se basaba tanto en modelos femeninos como en masculinos para pintarlos, combinando los rasgos de ambos. Esto se puede apreciar incluso en su pintura más famosa, La Gioconda, así como en su Baco y se ve claramente en muchos de sus dibujos.

Precisamente los dibujos son los que han interesado al Buckigham Palace, concretamente sus dibujos de anatomía, los menos conocidos pero no por ello menos importantes, de entre su obra. Porque cuando hablamos de los dibujos de da Vinci a todo el mundo le viene a la cabeza el Hombre de Vitruvio, tal vez maquinaria bélica, sus máquinas voladoras,… pero son pocos los que piensan en órganos internos, músculos, huesos e incluso fetos. Se dice que tenía intención de publicar estos estudios y que si lo hubiera hecho la ciencia europea hubiera experimentado un gran avance, pero su muerte (y un posible miedo a la Inquisición, a la que estuvo a punto de enfrentarse por acusaciones de homosexualidad) lo impidieron.

Leonardo da Vinci, Anatomía de superficie de la región del hombro y el cuello (anverso); músculos del hombro (reverso), 1510-1511.
Lápiz y aguada de tinta parda sobre lápiz negro, 29,2 x 19,8 cm.
The Royal Collection, Londres.
Leonardo da Vinci, Aparato circulatorio y principales órganos de una mujer, c. 1509-1510.
Tiza negra y roja, tinta y aguada amarillenta con pequeñas perforaciones, 46,7 x 33,2 cm.
The Royal Collection, Londres.

Si te interesa el lado más científico del mayor genio de todos los tiempos puedes acercarte a la Queen’s Gallery, Buckingham Palace, hasta el 7 de octubre de 2012 y conocer los secretos de la anatomía humana. Si te pilla a desmano pero no quieres renunciar a conocer la plenitud de su obra, puedes recurrir a estos magníficos libros.