Cubismo: un antes y un después

A las pequeñas piezas que, desde el siglo XIX, se fueron superponiendo sobre las bases cada vez más tambaleantes del arte tradicional se les sumó hacia 1908-09 una última pieza que desmoronó la torre entera. El cubismo destrozó la idea tradicional de perspectiva, aquella que había guiado el arte occidental desde hacía siglos. Nada de lo que se hiciera después sería del todo inmune a su influencia: el cubismo fue un borrón y cuenta nueva del que seguramente aún no hemos extraído todas las consecuencias.

Guitarra (1913), de Georges Braque
Guitarra (1913), de Georges Braque

Como la figura de Pablo Picasso engulle todo lo que tiene a su alrededor, sigue siendo necesario recordar que el cubismo fue un invento tanto de él como de Georges Braque. Estrictamente hablando, seguramente sea justo decir que fue el francés, y no el malagueño, el primero en pintar cuadros que podemos calificar de cubistas.

Camino cerca de L’Estaque (1908), de Georges Braque
Camino cerca de L’Estaque (1908), de Georges Braque

La génesis de este movimiento artístico –una revolución asemejable al Renacimiento– sigue siendo controvertida. Algunos dicen que el detonante del cubismo fue Las señoritas de Avignon, ese cuadro que pintó Picasso en 1907 y que suscitó tanto rechazo –incluso, y esto hay que recordarlo, entre sus colegas vanguardistas– que no se exhibió públicamente hasta muchos años después. Hubo, sin embargo, un artista que supo extraer lecciones de aquel lienzo tan radical, y ese fue Braque. Como respuesta a ese manifiesto de Picasso, el francés pintó su Grand nu, en el que asumía el aplanamiento del espacio y la sintetización de la figura humana de las Señoritas.

Izquierda: Las señoritas de Avignon (1907), de Picasso; derecha: Grand nu (1907-08), de Braque
Izquierda: Las señoritas de Avignon (1907), de Picasso; derecha: Grand nu (1907-08), de Braque

En 1908, Braque realizaría una serie de paisajes en L’Estaque que indudablemente sirvieron de estímulo a Picasso. Trabajaron juntos intensamente, alimentándose mutuamente, siendo quizá inconscientes (o quizá no tanto) de que lo que plasmaban sobre sus lienzos supondría uno de los hitos mayores de la historia del arte. Lo que está claro es que el cubismo no hubiera sido lo que hoy conocemos sin la colaboración de ambos artistas.

Georges Braque y Pablo Picasso
Georges Braque y Pablo Picasso

La exposición Georges Braque, en el Grand Palais de París, ofrece un recorrido por toda la obra de uno de los genios que alumbró la revolución cubista. Te recomendamos que completes la exposición con nuestro libro Cubism para comprender la crucial importancia de este invento revolucionario.