Picnic de verano (Summer Picnic), 1975. Óleo sobre lino. Cortesía de la Marlborough Gallery, Nueva York. © Alex Katz/Licensed by VAGA, New York, NY.

Alex Katz no pasa de moda

La obra de Alex Katz reposa sobre dos ejes principales: la naturaleza y los retratos. Con su estilo inconfundible de líneas sobrias, colores planos, uniformes y lienzos monumentales conquistó la fama gracias a ir contra corriente. En una época, los años 50 y 60, en que la moda era el expresionismo abstracto, él prefirió continuar con la tradición figurativa de sus predecesores. Y fue esta constancia, junto con el uso de colores llamativos y figuras inexpresivas que evocaban una atemporalidad universal, lo que le granjeó el acceso a un público ávido de naturalismo y sencillez.

Alba sonríe (Alba Smiles), 1994. Óleo sobre lino, 243,8 x 182,9 cm. Guggenheim Bilbao Museoa, Bilbao.
Alex Katz, Alba sonríe (Alba Smiles), 1994. Óleo sobre lino, 243,8 x 182,9 cm. Guggenheim Bilbao Museoa, Bilbao.

Y hablando de modas, Katz siempre se ha distinguido por integrarla en su obra de diferentes maneras. Ya sea a través de colaboraciones con magazines, pintando a súper modelos como Kate Moss o Christy Turlington, o a través de un marcado estilismo personal y una cuidada apariencia, que le ha llevado a aparecer hasta en catálogos de moda. De la moda, le atrae su carácter efímero. No por menos, Katz afirma sentirse retratado por la frase de Coco Chanel: «Las modas van y vienen, pero el estilo permanece».

Picnic de verano (Summer Picnic), 1975. Óleo sobre lino. Cortesía de la Marlborough Gallery, Nueva York. © Alex Katz/Licensed by VAGA, New York, NY.
Alex Katz, Picnic de verano (Summer Picnic), 1975. Óleo sobre lino. Cortesía de la Marlborough Gallery, Nueva York. © Alex Katz/Licensed by VAGA, New York, NY.

Por eso, el museo Guggenheim de Bilbao le está dedicando una exhaustiva exposición que se puede disfrutar hasta el 7 de febrero de 2016. Titulada Aquí y ahora, esta exposición itinerante que ya estuvo en el High Museum of Art de Atlanta, nos permitirá observar las influencias que el cinemascope y los pósteres cinematográficos tuvieron en el desarrollo de este artista que convirtió el día a día en sujeto pictórico, sin recurrir a estridencias ni a corrientes pasajeras. Si tu intención es describir la verdad, hazlo con sencillez y la elegancia déjasela al sastre, que decía aquel.

No olvides que para informarte sobre las corrientes artísticas de este turbulento siglo XX, siempre puedes recurrir a nuestros volúmenes Art of the 20th Century, PR Art and Architecture of the 20th Century, y Late 20th Century Art.