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Alex Katz no pasa de moda
La obra de Alex Katz reposa sobre dos ejes principales: la naturaleza y los retratos. Con su estilo inconfundible de líneas sobrias, colores planos, uniformes y lienzos monumentales conquistó la fama gracias a ir contra corriente. En una época, los años 50 y 60, en que la moda era el expresionismo abstracto, él prefirió continuar con la tradición figurativa de sus predecesores. Y fue esta constancia, junto con el uso de colores llamativos y figuras inexpresivas que evocaban una atemporalidad universal, lo que le granjeó el acceso a un público ávido de naturalismo y sencillez. Y hablando de modas, Katz siempre se ha distinguido por integrarla en su obra de…
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Io ho un sogno
Io ho un sogno (tramite tanti). È quello di avere una grande biblioteca nella mia futura casa. Una stanza piena di libri, libri d’arte, libri più commerciali, libri di collezione, tutto. Certo, non come queste grandi biblioteche che vediamo nei film perché non me lo posso permettere magari se mai incontro un bello ricco ragazzo! Anche se viviamo in una epoca dove gli ebooks e il digitale si stanno sviluppando, e devo ammettere che sono pratichi, se vuoi leggere viaggiando non bisogna portare 30 kili di libri, una tablet è sufficiente, devo dire che, io amo i libri perché un libro è un’oggetto bellissimo che si deve conservare. Rappresenta una…
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Tra follia e arte
Vincent van Gogh è l’archetipo dell’artista martire, incompreso dall’arte moderna. Chi, non conosce la sua storia e il fatto che si sia scattato l’orecchio e l’abbia datto ad una prostituta. La particularità di Van Gogh è di essere famoso ovviamente per le sue opere, pero anche per la sua vita personale che, non ci mentiamo, ci interessa (il gossip interessa sempre). Grazie alle numerose lettere che conserviamo della sua corrispondenza con il fratello Théo, ne sappiamo molto di piu sui suoi pensieri, il suo malessere, la sua vulnerabilità e il fatto che non si sentiva amato. Van Gogh è proprio l’incarnazione della sofferenza e usava la pittura come rifugio. Espressionista…
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Cuando el artista se mira de cara
Un artista, bueno o malo, no deja de retratarse nunca. Da igual que pinte un bodegón, escriba unos versos o toque estos acordes o aquellos: cada obra de arte es un resumen más o menos explícito de una manera de ver el mundo. De igual modo, cuando un buen pintor -o fotógrafo, o escultor- retrata a alguien, debe esforzarse por hacer de su representación una suerte de resumen biográfico. Sin contar con las facilidades descriptivas del escritor, el artista plástico debe, ante todo, volver visible el ser profundo del retratado, o sea, lograr casi lo imposible: que, al mirarlo, uno sienta empatía hacia un total desconocido.
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Entre naturalismo e impresionismo: Caillebotte
Debo admitir que cuando, hace no mucho, mi jefe me nombró a Caillebotte, no sabía de quién me estaba hablando, mucho menos su nacionalidad o el movimiento estético al que pertenecía (y no digamos cómo escribirlo). Pero Google existe por una razón, así que hice una búsqueda y me quedé sorprendida al ver que, aunque no conocía el nombre del artista, las imágenes me eran muy familiares. Y es que con Caillebotte pasa como con las canciones clásicas, que todo el mundo las conoce pero poca gente es capaz de decir el intérprete/autor. Este acaudalado impresionista tuvo parte de culpa del éxito de sus compañeros y luego cayó en el…
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Almuerzo sobre la hierba y ratones en la despensa
Con el afán de presentar sus colecciones al público de una forma diferente, el Nationalmuseum ha organizado una exposición sobre la Francia del siglo XIX y la vida moderna que surgió en ese convulso siglo, concretamente en el período comprendido entre la Revolución Francesa y el estallido de la primera guerra mundial. Por algún motivo, lo primero que se me viene a la mente a la hora de hablar sobre este tema es la conocidísima fábula del ratón de campo y el ratón de ciudad. De forma resumida, con plena consciencia de que existen infinitas y sutiles variaciones, cuenta la historia de un ratón de ciudad que invita a un…
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Caillebotte, un impresionista con calidad fotográfica
Gustave Caillebotte falleció demasiado joven. Su vida transcurrió entre 1848 y 1894, en esa convulsa época de transformaciones, conflictos y replanteamientos que fue el siglo XIX. Estudió derecho, pero rechazó su formación como jurista para dedicarse a retratar la vida moderna francesa y a pintar sensaciones junto a los pioneros del arte impresionista. La herencia que recibió tras el fallecimiento de su padre le permitió convertirse en el gran mecenas de Degas, Manet, Renoir, Monet, Pissarro, Cézanne y Sisley, entre otros, cuyas obras legó al Estado francés. Como muchos de sus amigos impresionistas, abandonó la despiadada ciudad para retirarse al barrio de Petit Gennevilliers, a orillas del Sena, donde cultivó…
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¿Son los ángeles víctimas de la moda?
Cuando tenía 4 años, murió mi abuela. Mis padres, imagino que en su afán de no traumatizarnos a mis hermanos y a mí, nos dijeron que habían venido unos ángeles a llevársela. Eso habría dejado tranquilo a cualquier niño, ya que estos seres celestiales tienen fama de bondadosos y protectores del ser humano. Y de hecho funcionó con el resto de mi familia, pero yo no soy cualquier niño y me pasé los meses siguientes aterrorizada ante la idea de que un ángel pudiera venir y llevárseme a mí también, o peor aún, a mis padres y hermanos (esta idea me resultaba especialmente horrible en los días de tormenta). Si…
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Munch, ese que pintó El grito
Crees que sabes todo lo que hay que saber sobre Edvard Munch, ¿verdad? A tu juicio, era un solitario de alma atormentada, que pintaba escenas de trauma y desamparo y que se dejaba llevar por la angustia y la melancolía… ¿van por ahí los tiros? Pues la nueva exposición de la Tate Modern pone tu erudición sobre el noruego en entredicho y te invita a explorar las facetas más desconocidas de su personalidad a través del análisis de los temas que abordó en sus obras. Los de la Tate quieren que conozcamos más a un artista que era mucho más que «el tipo ese que pintó El grito» y nos…
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La mirada de Hopper
Si hablo de Edward Hopper, es muy probable que el primer cuadro que te venga a la cabeza sea Nighthawks (Noctámbulos), esos tres clientes sentados en la barra de un diner atendidos por un camarero de blanco inmaculado y vistos desde una calle completamente desierta que ha dado lugar a incontables imitaciones y evocaciones. Pues bien, precisamente ese cuadro no podrás verlo en la exposición temporal organizada por el Museo Thyssen-Bornemisza y la Réunion des musées nationaux de Francia, pero quizá con más razón deberías acercarte a disfrutar de las otras 73 obras del artista que sí han logrado reunir en «Hopper», a secas. Y es que no hace falta…






























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