-
Cuando el artista se mira de cara
Un artista, bueno o malo, no deja de retratarse nunca. Da igual que pinte un bodegón, escriba unos versos o toque estos acordes o aquellos: cada obra de arte es un resumen más o menos explícito de una manera de ver el mundo. De igual modo, cuando un buen pintor -o fotógrafo, o escultor- retrata a alguien, debe esforzarse por hacer de su representación una suerte de resumen biográfico. Sin contar con las facilidades descriptivas del escritor, el artista plástico debe, ante todo, volver visible el ser profundo del retratado, o sea, lograr casi lo imposible: que, al mirarlo, uno sienta empatía hacia un total desconocido.



You must be logged in to post a comment.