Art Art Exhibition Español Vincent Van Gogh

Cuando el artista se mira de cara

Un artista, bueno o malo, no deja de retratarse nunca. Da igual que pinte un bodegón, escriba unos versos o toque estos acordes o aquellos: cada obra de arte es un resumen más o menos explícito de una manera de ver el mundo. De igual modo, cuando un buen pintor -o fotógrafo, o escultor- retrata a alguien, debe esforzarse por hacer de su representación una suerte de resumen biográfico. Sin contar con las facilidades descriptivas del escritor, el artista plástico debe, ante todo, volver visible el ser profundo del retratado, o sea, lograr casi lo imposible: que, al mirarlo, uno sienta empatía hacia un total desconocido.

Rembrandt, Autorretrato con Saskia, 1669.
Rembrandt, Autorretrato con Saskia, 1669.

¿Pero qué pasa cuando el que se retrata es el artista mismo? ¿Puede adoptar entonces la misma precisión clínica o profunda empatía que emplea con otras personas? ¿Hasta qué punto un autorretrato es una visión privilegiada del interior de la mente de un artista y hasta qué punto es mera impostura? Quizá debamos plantearnos un autorretrato no como una representación de cómo un artista se ve a sí mismo sino cómo quiere ser visto por los demás,  como el que cuelga sus fotos en Facebook.

Velázquez, Autorretrato (detalle de Las Meninas), 1656
Velázquez, Autorretrato (detalle de Las Meninas), 1656

Sin duda cada artista aporta una respuesta distinta a estas preguntas, si es que somos capaces de desentrañarlas, pero en cualquier caso me gustaría despedir esta breve reflexión con una mirada menos  trascendente. Quizá antes de envolver los autorretratos en elucubraciones pseudo-psicológicas y tachar a sus autores de narcisistas sin remedio deberíamos emplear una mirada, si se quiere, más mundana. Y es que cuántas veces no recurrirá el artista al autorretrato por mero pragmatismo, cuando no tiene modelos en los que inspirarse. Al fin y al cabo, ¿tiene un artista algo más a mano que él mismo? Como ya dijera Leonardo, “el espejo es nuestro maestro”.

Käthe Kollwitz, Autorretrato dibujando, 1933.
Käthe Kollwitz, Autorretrato dibujando, 1933.

Se presenta una ocasión excepcional para indagar en el tema del autorretrato en la exposición organizada por la Art Gallery of Ontario titulada Self-portrait. As I think of myself, que puede visitarse hasta el 8 de diciembre. Además, en nuestros libros encontrarás auténticas obras maestras de genios de la auto-representación como Rembrandt, Frida Kahlo y Vincent van Gogh.