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«Dejad que vea si mi pie entra en ella»
A veces, parece acertado definir el paso a la edad adulta como una sucesión de mitos despatarrados: narraciones maravillosas que asimilamos en la infancia y cuya falsedad se nos hace evidente con los años. Descubrimos, por ejemplo, que (¡atención, niños!) son las macetas del salón y no los camellos de los Reyes Magos las que se beben el agua que dejamos junto a la chimenea en la víspera la Epifanía, que los ratones no tienen el más mínimo interés por nuestros dientes de leche, que el príncipe encantador nunca llegará montado en su blanco corcel (es más, parece que la realeza sale un poco rana últimamente) y que la Luna…
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El señor de las sombras
Este podría ser un buen apodo para Michelangelo Merisi da Caravaggio si por casualidad le hiciera falta algún tipo de presentación a este genio del claroscuro del siglo XVI. Aunque no sería únicamente por su maestría en el empleo de las luces y las sombras en sus cuadros, sino que serviría asimismo para describir su vida personal, la cual estuvo acompañada también por la presencia de jugosas tinieblas. Muchas veces hemos oído hablar de la pendenciera vida de este artista que llegó «desnudo» a Roma y que falleció de una manera sin dilucidar, abandonado por todos, cuando intentaba regresar a la capital para obtener el enésimo perdón papal. Son tantas…






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