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A falta de obras…
De arte se aprende mirando. La historia, la teoría y las cronologías ayudan, y cuanto más firmes estén en nuestras cabezas, mejor. Pero si uno no tiene relación directa con las obras, no puede decir que verdaderamente sepa o le guste el arte. Ahora bien, como la mayoría de nosotros no somos ricos y nos es imposible visitar el Louvre y al día siguiente plantarnos en el Prado, la National Gallery o el Hermitage de San Petersburgo, hay que suplir esto de alguna manera. Lo segundo mejor que uno puede hacer es mirar buenas reproducciones para tener una guía visual, además de intelectual, que le permita moverse con más soltura…
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La posmodernidad del Barroco
Siempre se ha dicho que el tiempo es cíclico, y como él, la historia. Eso lo hemos visto en modas, movimientos políticos, religiones y, cómo no, en el arte. En esta época de crisis total, en la que ni los valores, ni la economía, ni por supuesto la política, están al margen de los vaivenes del mercado, no es de extrañar que resurja con fuerza el movimiento artístico de la crisis por excelencia: el Barroco (que ahora se da bajo el nombre de Neobarroco). Este movimiento, nacido en la Europa del siglo XVII, fue la respuesta a una gran crisis política, religiosa y económica, época de grandes adelantos científicos que…
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Bernini: una experiencia casi religiosa
Las imaginativas esculturas sinuosas, curvilíneas y biseladas de Gian Lorenzo Bernini son claros ejemplos del dinamismo y el efectismo del barroco. Todos los artificios y trampantojos que caracterizan a este estilo no tenían otro objetivo que impresionar y emocionar al espectador. Para lograr este fin, Bernini estudiaba cuidadosamente la perspectiva y jugaba con los materiales y la luz. Su afición al teatro era bien conocida y, por ello, muchos de sus conjuntos escultórico-arquitectónicos —inspirados en el gran Miguel Ángel— tenían un marcado carácter escenográfico. No dejaba nada al azar, tal como nos lo presenta la exposición del Metropolitan Museum of Art, «Bernini: Sculpting in Clay»; construía sus figuras en miniaturas…
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Las mujeres de Rubens tienen curvas
En un mundo dominado por la delgadez extrema parece que no hay sitio para las mujeres del Barroco, las que tienen curvas, las de toda la vida. Por suerte, hemos superado el aspecto enfermizo de Kate Moss en los 90, pero sólo hay que ver la transformación de Maribel Verdú (como diría un amigo «a mí me gustaba antes de que se arguellara») para darse cuenta de que nos queda mucho camino. Sobre todo cuando alguien te dice que le gusta Giselle Bündchen «porque es una modelo con curvas». Seamos serios, alguien que mide 1’80 y pesa menos de 60 kilos puede ser guapa, atractiva, sexy si quieres, pero no…












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