Español
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La controversia de Munch
De Munch se sabe de su introversión, su provocación, su angustia, su ética de trabajo y su afición al alcohol, una combinación que acabó por enviarlo a una clínica de Copenhage. Se sabe que siguió con el Dr. Jacobson un tratamiento eléctrico (aunque no de choque). Se sabe que debió sentarle bien porque tras ocho meses volvió a Noruega y participó en el concurso para decorar la ampliación de la universidad de Oslo en 1911. Pero de lo que poco se sabe es sobre la controversia que rodeó su elección. En 1909 Munch regresó a su tierra natal con energías renovadas además de con los bolsillos llenos, pues para entonces…
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¿Por qué lo llaman Aladino cuando quieren decir Picasso?
¿Qué se puede decir de Picasso que no se haya dicho ya? Mucho se ha hablado de todo: los períodos rosa, azul, cubista, surrealista, etc.; de Picasso y sus amantes (Fernande Olivier, Eva Gouel, Olga Khokhlova, Marie-Thérèse Walter, Dora Maar, Françoise Gilot, Genevieve Laporte, Jacqueline Roque, entre muchas otras); de su vida en Montmartre; de la influencia de Edgar Degas en su arte; del Guernica; de su enfrentamiento con Dalí; de Stalin y el comunismo; de su afición por los toros; de los museos de Barcelona, Málaga y París. Por cierto, en el museo de Málaga comienza el 19 de Octubre una exposición muy interesante sobre los registros alemanes de…
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Arte de verdad
Hace poco tuvo lugar la feria de arte ARCO y no puedo sino sacar unas conclusiones tan subjetivas como banales, al mismo tiempo que repetidas hasta la saciedad. Vertiendo agua en el océano, vamos. En la feria se pudo ver lo que los pintores españoles contemporáneos tienen entre manos y entre cejas. Y no será por la nacionalidad de los artistas, sino más bien por lo que parece ser común a muchos creadores de hoy en día: llamar arte a tener una idea. Partamos de la base de que estoy de acuerdo con Huysmans en que las obras de arte no deben ser analizadas como novelas, buscando un argumento que…
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Pascin en el Burdel
Pascin es sin duda menos conocido que otros de los artistas con los que compartió época y escuela. No obstante, entre los círculos artísticos parisinos eran famosas las fiestas en su estudio. En ellas se daban cita lo más granado de la bohemia parisina y las modelos de las escuelas de arte. No por menos, a Pascin se le conocía como el príncipe de los tres montes: Montparnasse, Montmartre y el monte de Venus. Su carrera se vio pronto marcada por su relación de rechazo a su familia de origen búlgaro, comerciantes de grano con bastante éxito, que le llevaron con 16 años a Bucarest. El joven, que ya había…
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El buen camino
Llego a la estación pronto por la mañana. Me esperan días largos lleno de edificios, monumentos, caminatas, museos, visitas, fotografías, preguntar a extraños (para mí, no para el lugar), autobuses, etc. Hacer turismo no es tarea fácil, ni puede considerarse vacaciones. Es erróneo pensar que aquellos que van una semana a visitar una ciudad repleta de cosas para ver disfrutan de un agradable período de relajación. Es un trabajo como otro cualquiera, no se equipara a picar piedra, por supuesto, pero sí a cualquier semana estresante de trabajo con un informe que entregar antes del sábado. Los momentos dedicados a comer y beber son apenas disfrutados si no suponen más…
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El arte a tu alcance
De camino al centro de la ciudad en su flamante coche, llevada por su servicial chófer, la señora aún recuerda el triunfo de la noche pasada. Disfruta pensando en las caras de admiración y de envidia de sus invitados cuando les mostró su nueva adquisición, esa cajita con diez libros de pequeño formato dedicadas a sendos genios de la historia del arte. «Qué lujo, chica. Aquí están todos», le dijo una amiga: «Leonardo, Miguel Ángel, Velázquez… ¡ah! Y mi favorito, ¡Van Gogh! ¿Cómo dices que se llama esta colección?» La señora tomó la cajita en sus manos y la elevó frente a los ojos de su amiga como quien presume…
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¿En qué piensa el mar?
Yo me imagino que esta pregunta se la tienen que haber hecho los pintores de marinas desde tiempos inmemoriales. Porque de la misma manera que con un retrato se pretende no solo reflejar el parecido físico del retratado sino también un cierto parecido psicológico ―por otra parte, lo único que pasará a la posteridad―, con el mar, de la misma manera, lo que se pretenderá es retatar su parecido: color, orilla, lugar, elementos situados en él, así como su estado: oleaje, espuma, nivel, etc. Hace no mucho, el Reino Unido eligió como el mejor cuadro de su historia el no tan conocido, en nuestro país, El Temerario remolcado a dique…
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A falta de obras…
De arte se aprende mirando. La historia, la teoría y las cronologías ayudan, y cuanto más firmes estén en nuestras cabezas, mejor. Pero si uno no tiene relación directa con las obras, no puede decir que verdaderamente sepa o le guste el arte. Ahora bien, como la mayoría de nosotros no somos ricos y nos es imposible visitar el Louvre y al día siguiente plantarnos en el Prado, la National Gallery o el Hermitage de San Petersburgo, hay que suplir esto de alguna manera. Lo segundo mejor que uno puede hacer es mirar buenas reproducciones para tener una guía visual, además de intelectual, que le permita moverse con más soltura…
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Célebre señor Van Gogh
Vincent van Gogh es una de esas figuras que ha traspasado todas las fronteras hasta convertirse en un icono, un puesto privilegiado que está al alcance de muy poca gente. En el mundo del arte, creo que sólo Picasso está a la altura del pintor holandés en términos de popularidad. Incluso es posible que desbanque al español en cuanto al número de calendarios de pared que se le dedican. Hay otros artistas muy queridos por el gran público –Gauguin, Chagall, Dalí, Warhol– pero el halo de Van Gogh brilla con más fuerza porque, además de santo, fue mártir. Van Gogh es el perfecto artista romántico: medio loco, incomprendido y suicida.…
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Lecciones de la historia
Las cosas en la historia del arte no siempre se aprecian de la misma manera. La exposición recién inaugurada en la National Gallery de Londres, Strange Beauty. Masters of the German Renaissance, es buena prueba de ello. El aficionado de hoy no dudaría, al margen de sus preferencias particulares, en situar a Durero y Cranach a la altura de los grandes artistas italianos de la misma época, pero esto no siempre fue así. En 1854 la National Gallery de Londres adquirió 64 obras alemanas de los siglos XV y XVI, pero al cabo de sólo dos años 37 de esas piezas fueron desterradas de su colección. Por inverosímil que parezca,…





























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